A partir de la entrada en vigor del nuevo TMEC (Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá) que sustituye al anterior NAFTA, el impulso al comercio entre los tres países norteamericanos parece cobrar una nueva dinámica que augura un buen escenario para aquellas empresas que se atrevan a dar el paso para exportar mercancías a estos mercados.

Es vox populi que México se disputa año tras año el puesto de principal socio comercial de los Estados Unidos, con la exportación hacia ese mercado de múltiples productos. Sin embargo, se trata de un comercio que transita por una doble vía, pues para el 2020 las exportaciones desde Estados Unidos hacia México representaron la nada despreciable cifra de 196 mil millones de dólares anuales en productos como el petroleo refinado, los vehículos de motor, piezas y circuitos eléctricos, cifra que se prevé aumente de forma considerable en el futuro inmediato.

Dada la dinámica actividad comercial entre ambos países, los procesos de importación de mercancías estadounidenses a México se ha venido simplificando en los últimos años, sin embargo, como es de esperarse, existen normas que deben cumplirse a cabalidad para llevar a cabo con éxito dicha actividad.

Si usted planea ingresar por vez primera al mercado mexicano desde los Estados Unidos, lo primero que debemos recomendarle es asesorarse por especialistas en la materia que tengan un conocimiento amplio del mercado y puedan orientarle en los trámites aduanales necesarios en territorio mexicano, a fin de que sus productos puedan ingresar a dicho país sin ningún tipo de contratiempos.

Por otro lado, existen una serie de documentos que le resultan imprescindibles a la hora de planear su exportación: la factura comercial, el certificado de orígen y un certificado de peso y volúmen son tres de estos documentos que debe usted gestionar obligatoriamente. A esto debe sumarse una adecuada identificación de sus productos con los números de serie, la información de la marca y las partidas arancelarias a las cuales pertenecen.

No obstante el TMEC establece un régimen muy especial de aranceles para productos estadounidenses que aspiren ingresar al mercado mexicano, su agente aduanal deberá revisar caso por caso para cada uno de sus productos, de forma de asegurarse sobre la posibilidad de ingresar bajo la figura de arancel cero o por el contrario aspirar a algún arancel preferencial. Del mismo modo, el estado mexicano establece otros tipos de impuestos para ciertos productos como las bebidas alcohólicas o azucaradas, o los automóviles nuevos, por ejemplo. Recomendamos que se asesore por empresas que tengan un conocimiento real y certero de la legislación vigente.

Afortunadamente, al ser países vecinos los tiempos de transporte se reducen de forma considerable, oscilando en promedio entre 7 y 15 días el tránsito de buques comerciales entre ambos países. Como en muchos otros casos, el comercio bilateral exige en la actualidad la necesidad de contratar seguros de carga para la protección de las mercancías, por lo cual le recomendamos también tomar cartas en el asunto.

Si su empresa es estadounidense y planea usted abrirse paso en el mercado mexicano contáctenos, trazaremos una hoja de ruta personalizada para su producto tomando en cuenta sus necesidades para propiciar su entrada exitosa a tan importante mercado.